29 abril, 2009
23 junio, 2008
Soledad solo en tu nombre (Ideal, 2008)
Soledad sólo en tu nombre
La cofradía más antigua de la ciudad realizó un desfile magnífico en la noche del Viernes Santo
A las ocho y cuarto de la tarde del pasado Viernes Santo se abrían las puertas de la Iglesia de Santiago para que la última hermandad en procesionar de nuestra Semana Santa iniciara su recorrido por las calles de Almería. En ese momento, todos los cofrades almerienses tenían el sentimiento agridulce de saber que nuestros desfiles procesionales estaban llegando a su fin. Así que la mejor manera de soportar el trance era echar el resto y disfrutar al máximo de esta cofradía en la calle.La Cruz de guía salía puntualmente del interior del templo seguida por una gran cantidad de nazarenos de túnica negra con capa, antifaz y cíngulo rojo pertenecientes al tramo del paso de misterio del Regreso del Sepulcro. Este paso, portado por cuarenta y cinco costaleros mandados por Jorge Alonso, superó el dintel de la puerta y se presentó ante la ciudad de Almería con total solemnidad a la par que la Agrupación Musical 'Nuestro Padre Jesús de la Piedad en su Presentación al Pueblo', de Jaén interpretaba los sones del himno nacional y reviraba para tomar la calle de las Tiendas e iniciar así su recorrido. El paso, que estrenaba este año barnizado, dando así por concluida su fase de ejecución a falta solamente de la incorporación de las cartelas, recorrió los primero metros de la calle de las Tiendas con fuerza, poniendo de manifiesto el buen hacer de los costaleros y la perfecta armonía que existe ya entre la cuadrilla y esta Agrupación Musical que viene acompañándoles desde hace varios años.
En el interior del templo el autor del paso, Francisco San Román Flor, fue testigo de la salida de la hermandad y recibió numerosas muestras de cariño de hermanos de la Soledad y demás cofrades almerienses por el gran trabajo que ha realizado. San Román grabó la salida de la hermandad y su recorrido por la ciudad en una pequeña cámara de video asegurándose así tener un emotivo recuerdo de la Almería cofrade.
Tras el paso de misterio comenzaron a salir del interior de Santiago los penitentes correspondientes al tramo de la Soledad. Negros nazarenos con las vueltas de la capa en morado y el cíngulo amarillo que, en gran número, abandonaban el templo escoltando a la que, sin lugar a dudas, es la virgen más querida de Almería. Tras las mantillas y los ciriales, el paso de la Señora de la Soledad se situó para salir del interior del templo y, con el paso propio que han de marcar los costaleros de una Dolorosa como Ella, superó el dintel de la puerta con mucho mimo y dulzura mientras era recibida por cientos de almerienses emocionados al volver a tenerla tan cerca.
Este año la cuadrilla de la Merced, de la Hermandad del Prendimiento, han sido los hombres responsables de pasear a la Soledad por las calles de Almería. Con una forma de trabajar totalmente diferente a la de la Novia de Almería, Luís Pardo y sus hombres pusieron de manifiesto el hecho de estar preparados para enfrentarse a nuevos retos. Así mismo, volvió a quedar patente la hermandad que sigue existiendo entre las distintas cofradías de Almería como ya pasara treinta años atrás cuando jóvenes como Luís Pardo o el Hermano Mayor de la Soledad, Luis Criado, recuperaban para nuestra ciudad una tradición tan nuestra como es la de las procesiones en Semana Santa y compartían enseres para que todos los desfiles resultaran dignos.
El cortejo de la Soledad recorrió las más antiguas calles del casco histórico de Almería y, tras ofrecer unas estampas imborrables a su paso por José Ángel Valente, pasaron la Catedral y continuaron su caminar en busca del Paseo de Almería.
A Carrera Oficial la hermandad de la Soledad llegaba con cinco minutos de retraso, aunque éste fue más notorio cuando se comprobó que la Cruz de guía permanecía durante un prolongado lapso de tiempo en la esquina de General Tamayo y el Paseo. La Soledad no quería recogerse. La última cofradía en pasear por las calles de Almería no tenia prisa y se dejaba querer por el pueblo que manifestaba su cariño por medio de las incesantes saetas a la virgen que sonaron durante todo el itinerario o con los aplausos que ofrecían en cada una de las levantás del paso de misterio.
El discurrir de la cofradía de la Soledad por Carrera Oficial fue emocionante. En un mismo desfile pudimos ver la fuerza y el empaque de un paso como el de misterio, proclive a arrancar aplausos y la delicadeza y la sobriedad de un paso de Dolorosa que, con el solo acompañamiento musical del cuarteto anacrusa y la capilla musical de viento, también despertaba los sentimientos más escondidos en los corazones de los almerienses.
Poco a poco el cortejo fue ascendiendo por el Paseo en busca de la calle Ricardos, en donde le esperaba la hermandad del Entierro, para continuar con las últimas calles de su recorrido hasta recogerse de nuevo en la Iglesia de Santiago envueltos en el calor y la devoción de los cientos de personas que, de nuevo, se agolpaban a las puertas de la iglesia para dar su último adiós a la cofradía y, casi, a nuestra Semana Santa por este año. Ya solo resta ver procesionar al Resucitado en el día de hoy y, desde ese momento, viviremos con el gozo de la Resurrección de Cristo durante un año. Año que aprovecharan las hermandades para limar detalles y preparar una nueva Semana Santa con la que emocionar a la ciudad de Almería.
José Leyva
Publicado por Hermandad de la Soledad a las 02:05
25 abril, 2008
14 diciembre, 2007
Recortes de prensa antigua (1.ª entrega)
Diario La Crónica Meridional, 16 de abril de 1876
“A las nueve de la nohce, con el mayor recogimiento y buen orden, salió del Templo de Santiago la Procesión de la Soledad la que recorrió el trayecto que ya habíamos anunciado con la asistencia de gran número de fieles, a pesar de lo desapacible de la noche y de algunas rociadas de lluvia que impidieron mayor lucimiento a este acto religioso. Una comisión del Excmo. Ayuntamiento presidió esta manifestación cristiana de los sentimientos que animan al católico vecindario de Almería”.
Diario La Crónica Meridonal, 27 de marzo de 1877
“Procesión que saldrá la noche del próximo Viernes Santo de la Iglesia Parroquial de Santiago en honor de la Stma. Virgen de la Soledad, acompañarán la sagrada imagen un crecido número de penitentes con traje propio de tal institución, asistiendo la banda de música del Municipio, y una comisión de la misma corporación, además de las autoridades civiles y militares a las que sabemos se ha pasado esquela invitadora. Son muchas las personas que tienen pedida vela para formar parte de la comitiva y séquito en dicha procesión”.
Diario La Crónica Meridional, 28 de marzo de 1880
“En la tarde del Viernes Santo último, verificó su estación a la Santa Iglesia Catedral la procesión del Santo Entierro. La concurrencia en las calles y balcones fue muy numerosa; pero cuando casi no se podía dar un paso fue por la noche, para presenciar la de la Soledad, que verificó su salida a las nueve y media de la noche, entrando a las once y media.
Toda la carrera que recorrió estaba concurridísima e iluminados todos los balcones. La virgen estrenaba el manto regalado por la difunta doña Francisca Giménez”.
Toda la carrera que recorrió estaba concurridísima e iluminados todos los balcones. La virgen estrenaba el manto regalado por la difunta doña Francisca Giménez”.
Publicado por Hermandad de la Soledad a las 01:35
04 octubre, 2007
La Voz de Almería, 10 de abril de 2006
El gran valor de la Virgen de la Soledad
Antes de la Guerra Civil Española (1936-1939), las cofradías existentes en Almería gozaban de una imaginería procesional de gran tradición y religiosidad popular, concentradas en las iglesias más antiguas y relevantes de la ciudad. El pueblo almeriense, manifestaba ese arraigado sentimiento religioso postrándose ante sus imágenes de mayor devoción. Las Cofradías de Almería en los años anteriores de la Guerra Civil, tomaron un verdadero impulso. Los pasos procesionales reocrrían con gran brillantez las calles de la ciudad arropados por la manisfetación de fe que mostraban la presencia de multitud de personas durante el itinerario de los desfiles. Una de estas hermandades era la de la Soledad. La Cofradía, establecida en la iglesia de Santiago, donde hoy continúa radicada, era una de las de mayor raigambre y sentimiento religioso en Almería. Su imagen titular, la Virgen de los Dolores, "Dolorosa" o "Soledad", era desde antiguo, muy venerada en la ciudad. Dicho paso que se sacaba en la noche del Viernes Santo, representaba el "Dolor" y la "Soledad" de una "Madre", tras enterrar al "Hijo Querido".
La fundación de la Cofradía, data de 1768, estableciéndose definitivamente en la Parroquia de Santiago en 1773, en tiempos del Obispo Sanz y Torres. Sin embargo, su fundación definitiva, se llevará a cabo en el año 1786, fusionándose la nueva Hermandad con la Sacramental ya existente en el templo. En sus inicios, desfilaba la imagen de la Virgen en solitario, pero más adelante, tras reorganizarse la Cofradía, se encargaría en 1925, una imagen de San Juan Evangelista, para que acompañara a la Virgen en su paso procesional, precediéndola.
La imagen de la Virgen, "Nuestra Señora de los Dolores", y titular de la Cofradía, era una imagen de vestir. Los señores de Barbarín en 1835, le regalaron un manto de terciopelo nergo bordado en hilo de oro, con tres esmeraldas prendidas, que fue restaurado en 1925 por las Madres Adoratrices de Almería. También los marqueses de Torre Alta, regalaron a la imagen de la Virgen, en 1856, la magnífica diadema de oro. Tanto el manto como la diadema, fueron las únicas joyas que se salvaron tras la desaparición de la imagen en la Guerra Civil. Constituyendo para la cofradía por esta circunstancia, un conmensurable valor sentimental, además del valor material añadido que ya por sí tenían ambas joyas artísticas. Estas únicas joyas que se salvaron, siguen procesionando en la actualidad con el paso de la Virgen, para orgullo de sus cofrades y disfrute de los ciudadanos y visitantes que eligen Almería para pasar los días de la Semana Santa. La imagen, estaba atribuida por algunos autores al imaginero murciano Francisco Salcillo, y para otros al insigne escultor de la escuela granadina José de Mora, en nuestra opinión, según las características estilísticas de los tipos de dolorosas de ambos autores, creemos que encaja más en los modelos de Dolorosas realizados por el autor granadino, José de Mora, que en los del autor murciano.
La Virgen, poseía un bello rostro dolorido, transmitiendo un dolor hondo y amargo exteriorizado con lágrimas. A través de su cara amarillenta y llorosa, de sus tristes ojos y boca de amargura, quedaban plasmados los "Dolores" de una "Madre", tras sepultar al "Hijo".
La imagen, que se encontraba en un total recogimiento interior, con las manos torneadas y rostro ovalado abatido por un dolor callado en sus ojos, la cabeza levemente inclinada hacia un lado, cejas en leve curvatura y mirada baja, dejaba vislumbrar una bella obra y sin lugar a dudas una de las imágenes más sobresalientes de la Semana Santa Almeriense.
Con la destrucción de la imagen en la Guerra Civil, la Semana Santa quedó privada de una de las Vírgenes más bellas y devocionales que conformaban los desfiles procesionales. La Virgen posteriormente, se reconstruirá, siguiendo el modelo antiguo, por el escultor madrileño José Ortells en 1940, para seguir brillando por las calles de Almería.
María Isabel García Sánchez
Licenciada en Historia del Arte
Publicado por Hermandad de la Soledad a las 01:42














